sábado, 31 de marzo de 2018

Kampot y Kep

En Kampot poco hay para hacer y también para contar. Esto que veis en el mercado es lo màs entretenido del lugar:





sin olvidar visitar el asqueroso y gran durian...


Y con un poco de suerte dicen que es posible ver un bonito anochecer... habrá que esperar a la siguiente vez, pues màs flojo no pudo ser...



Así que lo mejor coger una moto y recorrer los alrededores, todo dirección a Kep.


Se pueden visitar las salinas, donde si pagas algo simbòlico te muestran un vìdeo explicativo y te dan una bolsita de sal, y también es muy interesante acercarse a La Plantation, un lugar donde cultivan pimienta, y donde es posible realizar una visita guiada gratuita muy bien preparada e interesante. Además, el camino hasta llegar allí es muy rural, con lo que hace que el trayecto sea auténtico y puedas adentratye en la Camboya real...

 


Y en Kep una playa llena de vida tanto fuera como dentro. Gente local que se junta en familia para comer cangrejo, lo típico de este pueblo.


Y después a tumbarse en una de las muchas hamacas que alquilan para echar la siesta al fresco. Curioso...


Teniendo cuidado con los monos que se han adueñado del lugar, los cuales invaden la carretera con una chulería impresionante y no te dejan pasar...







Phnom Penh

Una ciudad poco atractiva a nuestro parecer, pero con un punto que le hace tener su propia personalidad... 

Algunas de las cosas que se pueden encontrar aquí son:

Museo S-21. 
Duro pero merece la pena visitarlo con audio guía.

   
a
 


Mercados modernos y menos modernos (o más auténticos) en los que se puede encontrar de todo...


 




Otro tipo de mercado...



Puestos callejeros de comida en cada esquina...



Callejones llenos de vida...



Laundrys por todas partes que ofrecen secado natural al aire.



El bonito paseo a lo largo del MeKong y lo no tan bonito que esconden sus orillas...




Y estando en Asia... ¡templos!








domingo, 25 de marzo de 2018

El timo de la aguja de la gasolina en Vietnam

Nos sucedió en Da Lat.

Alquilamos una moto para conocer los alrededores, le echamos gasolina, y la aguja subió. Obvio.

Lo que no nos pareció normal era la velocidad con la que la aguja comenzó a bajar. No llevábamos peso extra y las pendientes de las cuestas no eran anornalmente pronunciadas.

Algo no encajaba.

Seguimos nuestra ruta, y cuando la aguja empezaba a aproximarse a la reserva paramos la moto. Pero en vez de echar gasolina abrimos la tapa del tanque: ahí había líquido.

Continuamos nuestro día sin volver a mirar el medidor, y de repente, nos vino la jugada a la mente: suelen alquilar la moto con un litro de gasolina, lo suficiente como para que llegues a la gasolinera más cercana y le eches lo que estimes necesario ¿ Qué mejor forma de no tener que comprar nunca carburante, que hacer creer al consumidor que el suyo se ha agotado?

El conductor rellena, la moto llega cargadita, el que las alquila vacía el tanque, guarda el fuel en botellas de litro y cuando aparece un nuevo consumidor, éste recibe su moto con el litro pertinente.

¡ Tachán!

sábado, 24 de marzo de 2018

Ho Chi Minh

Una ciudad grande que aparte de contaminación y ruido producido por la gran cantidad de vehículos y sobre todo demotos que circulan a lo loco por todas partes, tiene poco que ofrecer.


Aunque para nosotros resulte estresante... ellos no pueden vivir sin ellas.


El museo de la guerra sí es digno de visitar, el cual además de una de las fotos más conocidas por todos,

alberga exposiciones interesantes e imágenes impactantes que he decidido no mostrar aquí...


Y a unos 50km. del centro están los túneles de Cu Chi. A pesar de que la visita es demasiado breve y las explicaciones se quedan cortas, el lugar en si, y sobre todo la historia que tienen detrás, son asombrosas. 

            Entradas camufladas... 
a las que es difícil o imposible acceder si se tiene algún kilito de más...

y trampas bien diseñadas y escondidas que resultan mortales... toda una obra maestra.




miércoles, 21 de marzo de 2018

Mui Ne

Un lugar muuuuy raro. 
No hay un núcleo urbano como tal, sino que todo el pueblo costero està expandido a lo largo de la carretera que va paralela a la playa. 
En esta recta, a lo largo de unos cuantos kilómetros, hay restaurantes, tiendas y resorts, y es detrás de todo esto, donde se encuentra la larga playa a la que uno puede ir (solo accesible colándose y atravesando cualquiera de los negocios mencionados...) para caminar, bañarse, relajarse o hacer kite surf.


El resto de las playas de alrededor están sucias, llenas de basura. 


Por lo tanto, a no ser que el plan sea no moverse de la playa... hace falta una moto para poder acercarse a los alrededores:

El puerto pesquero



El arroyo de las hadas

 


Dunas rojas en las que antes de llegar ya te vienen a buscar para intentar alquilarte un trineo casero de plástico para deslizarte por ellas.


Dunas blancas...