miércoles, 22 de noviembre de 2017

De todo menos Paz

En contra de lo que indica su nombre, La Paz es loca, caótica y enorme. Hablamos de una gran ciudad construida a lo largo, ancho, alto y bajo de un valle, en la que mientras que el centro ocupa en la parte baja del gran hoyo el lugar más importante, decenas de barrios se ven en las laderas periféricas de las montañas.

Por la parte de arriba hay pobreza, suciedad y gran cantidad de gente local, mientras que a medida que se desciende, un desorden medio organizado y algo más civilizado se comienza a observar. Eso sí, miles de vehículos y estridentes pitidos hay tanto por allá como por acá.

El centro histórico no nos ha parecido ni de lejos tan atractivo como el de otras ciudades, y por lo tanto, nos hemos dedicado exclusivamente a pasear por la zona donde se encuentran los mercadillos artesanales.

También hemos montado en el moderno teleférico para poder ver desde lejos y con una perspectiva mas amplia todo lo que La Paz esconde, pudiendo concluír que 3 líneas no dan para poder captar en una sola imagen la inmensidad de esta ciudad.


A sabiendas de que tanto jaleo no va con nosotros y que las grandes ciudades nos vuelven locos, a 10km. el Valle de la Luna hemos visitado, y por su curiosa formación rocosa tranquilamente hemos caminado.


Y por último y para rematar, hemos cogido un tour para hacer descenso en bici por la carretera de la muerte, toda una experiencia para cualquier ser viviente ;)




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