Mirándolo desde arriba podría decirse que Jardín es un pueblo cuadrado, siendo todas sus calles además de coloridas y limpias, paralelas y perpendiculares entre ellas. Lo único que rompe esta estructura es la plaza central, una gran plaza en la que además de una inmensa iglesia, hay también un montón de bares, restaurantes y cafeterías que disponen de mesas y sillas en el exterior para observar todo lo que se cuece alrededor. También hay algunos puestos de artesanía y chiringuitos con comida rápida típica del país. Es una plaza llena de vida en la que uno no se puede aburrir.
En lo alto del pueblo una pastelería se puede visitar y como curiosidad que no se me olvide mencionar, que hasta las cocinas de dentro te dejan entrar. Así después mas ganas tendrás de un sinfin de dulces producidos allí mismo degustar.
Además, si se quiere disfrutar de toda la naturaleza y vegetación que rodean el lugar, hay varias rutas bien cerquita por las que se puede pasear y desde la altura todo el pueblo observar. Para mas detalle en la oficina de turismo te podrán informar.




No hay comentarios:
Publicar un comentario