domingo, 24 de septiembre de 2017

Villa de Leyva

Villa de Leyva es un pequeñísimo pueblo de montaña que se recorre en una mañana. Aun así, es un buen sitio para descansar. La imagen de la enorme plaza con las montañas de fondo es digna de una postal. El casco antiguo es de corte colonial...y desproporcionado en relación al tamaño del pueblo: pareciera que cupieran todos los habitantes, no del pueblo,  si no del valle entero.

Nos dio la sensación de que es un destino habitual de turismo interno, pues el pueblo está lleno de hoteles y hostales. Por lo general, nos pareció un pueblo más caro que la media, pero yendo entre semana es posible negociar. Los alojamientos están practicamente vacíos y eso juega a favor del consumidor.

Hay varios paseos y senderos  en las colinas circundantes, fáciles y cortos. Así que Villa de Leyva te ofrece el descanso del paréntesis de la locura bogotana, a escasas tres horas de la ciudad.

Ambiente tranquilo, montaña, río y un adoquinado colonial enemigo íntimo de los tobillos.

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